Hace unos días, el Gobierno del Principado de Asturias se hizo eco en LinkedIn de ENCINA, la estrategia de IA del Principado de Asturias (2026-2031). Llevo más de veinticinco años en interoperabilidad, gobernanza de datos y derechos digitales en el ámbito europeo y global; y soy asturiano.
Esas dos cosas juntas son las que me han hecho leer ENCINA, la estrategia de IA del Principado de Asturias (2026-2031), con atención especial.
El documento tiene una base normativa sólida, y la apuesta por PLAFOR, el plan de capacitación del personal público, me parece un gran acierto: formar bien a quien va a usar estas herramientas suele decidir si una estrategia funciona o se queda en el papel.
Dicho esto, aquí van mis reflexiones, con ánimo de sumar al debate:
1. Soberanía real: ¿cómo alcanzarla en la realidad?
No puedo dejar de pensar en aquel día del año pasado en el que recibí un mensaje de Microsoft sobre la actualización de la licencia que tengo que pagar para mi trabajo, que parafraseando se resume así: te vamos a mejorar la suscripción dándote unas nuevas herramientas de IA: Copilot. Van a mejorar tu productividad, tu uso de 365 (y no se cuantas cosas más); eso sí, el coste de tu suscripción sube ya este mismo año un 50%, quieras dichas herramientas o no.
Entiendo que a corto plazo hay poca alternativa: las dependencias tecnológicas hoy son casi inevitables. Pero si el destino declarado es la soberanía, me gustaría ver un horizonte de salida.
Una idea: usar el propio gasto en licencias de Copilot como palanca, no como gasto fijo. Por ejemplo, destinarlo progresivamente a (1) programas de migración a ofimática abierta como LibreOffice, (2) capacitación específica para esa migración, y (3) desarrollo de complementos de IA propios, que controlemos y, si se quiere, poseamos. La experiencia de otras administraciones que han intentado esto nos dice que no es sencillo ni rápido (véase ejemplo de inicio de reciente piloto suizo), pero el objetivo de reducir dependencia con el tiempo, aunque sea gradual, merece darle otra vuelta.
También una nota sobre los modelos IA y la soberanía, al ver mencionado ALIA. Se necesitan criterios claros sobre lo que se considera un modelo utilizable soberanamente que serían de gran ayuda a la hora de decidir. No solamente si «está hecho aquí» si no, por ejemplo, que se entiende por un modelo que podamos considerar soberano en este contexto (como discriminar entre Copilot vs un modelo totalmente abierto y adaptable como Apertus o la reciente famila K2 Horizon). En un contexto a Administración Pública un único modelo no será suficiente si no que habrá que usar los más adecuados para cada tarea, así que estos criterios son esenciales para discriminar lo utilizable de lo que no lo es.
2. Estándares: se es más riguroso en unos sitios y más laxo en otros
El documento cita el ENS (Esquema Nacional de Seguridad) con detalle. Pero cuando habla de interoperabilidad, no menciona el ENI, el Esquema Nacional de Interoperabilidad, que también existe desde 2010 y es su equivalente exacto en ese ámbito. Es la misma familia normativa, y el segundo pilar debería tratarse con el mismo nivel de detalle que el primero.
3. El sello «AsturIA Confiable» me genera dudas
Crear un sello propio, solo para Asturias, me recuerda a cuando cada comunidad autónoma quiso tener su propia distribución de Linux hace más de veinte años. Aquello no escaló y acabó abandonado. Preferiría partir de estándares ya reconocidos por la UE o el Estado (o emplear el esfuerzo en ayudar a construirlos), y solo adaptarlos a la realidad asturiana si de verdad hace falta, en vez de empezar de cero con un instrumento local.
4. La gobernanza interna es mejorable
SENDIA (supervisión ética) y CEDISI (estrategia digital y seguridad) comparten presidencia y vicepresidencia. Entiendo que en una fase inicial esto simplifica la coordinación, pero para que la supervisión ética tenga peso real con el tiempo, sería conveniente que ganara independencia respecto al órgano que dirige la estrategia. No hace falta resolverlo ya, pero sí dejarlo claro como línea de evolución.
5. Seguridad y explicabilidad, sin transparencia explícita
Se habla de sistemas «auditables, explicables y supervisados», pero no se menciona la transparencia como tal (que el ciudadano sepa que está interactuando con IA, por ejemplo, ¿aunque quizás esté implícito?). Además, la explicabilidad tiene límites reales: muchos modelos grandes no pueden justificar del todo cómo llegan a un resultado. Si el objetivo es usar modelos soberanos como ALIA, quizá esa explicabilidad sea más alcanzable, y valdría la pena decirlo así.
6. Y ya que hablamos de riesgo: ¿dónde encaja CoVA en el AI Act?
Se anuncia clasificación de sistemas por nivel de riesgo. CoVA, el asistente para servicios sociales, toca ámbitos como dependencia y colectivos vulnerables, es decir, acceso a prestaciones esenciales, lo que lo acerca a las categorías de alto riesgo. Sería útil ver esa clasificación de forma explícita, junto con las salvaguardas adicionales que conlleva.
7. Los indicadores necesitan cifras, no solo categorías
Se anuncia una sección de ROI e indicadores, pero los ejemplos son genéricos. Dos casos concretos del propio documento: «Tareas repetitivas eliminadas» (¿cuántas? ¿en qué periodo?); «ausencia de sesgos» (¿cómo se evalúa? ¿qué cuenta como éxito?)
Espero que estas cifras existan ya en los planes anuales de implementación. Si es así, sería un buen gesto de transparencia publicarlos junto a la estrategia.
8. Presupuesto y calendario: ¿dónde estamos ahora mismo?
Todo esto no se puede hacer sin prepuesto. Me gustaría ver, al menos, un esbozo de alto nivel del presupuesto: no hace falta el detalle final, pero sí una magnitud. Y sobre el calendario, el documento es de agosto, pero preveía las primeras acciones para el primer trimestre de 2026: no tengo claro en qué punto real estamos hoy, y creo que merece la pena aclararlo.
En definitiva, creo que ENCINA parte de una base buena, y espero que estas reflexiones ayuden a hacerla más sólida. Me encantaría escuchar otras perspectivas, sobre todo de quienes estén trabajando dentro del proyecto. ¿Alguien se anima?
